Esta mañana, el Parque Científico de Madrid ha celebrado la jornada ESA. Una sesión de trabajo centrada en el desarrollo tecnológico y la comercialización de tecnología espacial, con la presentación de los principales programas de apoyo a emprendedores del ecosistema ESA – Comunidad de Madrid.
La jornada reunió a startups, investigadores y responsables de programas de innovación con un objetivo común: acelerar el camino desde la idea tecnológica hasta el mercado comercial. La sesión abordó las oportunidades reales que ofrecen los programas para empresas del sector aeroespacial que estén listas para llevar su tecnología o desarrollo a la etapa de comercialización.
El espacio ya no es solo cosa de astronautas
La industria espacial ha dejado de ser un territorio reservado a grandes agencias o instituciones científicas. Hoy, las tecnologías desarrolladas para el espacio tienen aplicaciones directas en agricultura de precisión, logística, gestión de emergencias, sostenibilidad urbana, infraestructuras críticas, e incluso, resolución de necesidades del día a día.
En la jornada de hoy quedó claro que esta transferencia tecnológica es precisamente el núcleo de los programas de la ESA: apoyar a quienes quieren aprovechar ese potencial, partiendo de tecnología aeroespacial para crear soluciones comerciales.
ESA Madrid: el paraguas del emprendimiento espacial en la Comunidad de Madrid
ESA Madrid Region, coordinado por la Fundación para el Conocimiento madri+d con el respaldo de la Agencia Espacial Europea (ESA) a través de la Agencia Espacial Española (AEE), lleva en funcionamiento desde 2015. Bajo su paraguas se articulan varios programas de apoyo —BIC, Tech Broker, PhiLab, entre otros— que cubren distintas necesidades y perfiles emprendedores, desde la incubación temprana hasta la preparación para el mercado.
La jornada de hoy fue precisamente una oportunidad para conocer en detalle qué ofrece cada uno de ellos.
De la investigación al mercado: qué son los niveles TRL
Una de las claves para entender el ecosistema de innovación es la escala TRL (Technology Readiness Levels, o Niveles de Madurez Tecnológica). Esta herramienta, desarrollada originalmente por la NASA y adoptada por la ESA y la Comisión Europea, permite medir en qué punto del proceso de desarrollo se encuentra una tecnología.
La escala va del TRL 1 al TRL 9:
- TRL 1–3: Etapas de investigación básica. La tecnología existe como principio o concepto, pero no ha sido probada en condiciones reales.
- TRL 4–6: Desarrollo y validación en laboratorio o entornos simulados. La tecnología empieza a demostrar que funciona.
- TRL 7–9: Tecnología demostrada y lista para su comercialización o despliegue en condiciones reales de mercado.
En el contexto de programas de la ESA, el TRL es una referencia fundamental que ayuda a identificar en qué fase está cada proyecto y qué tipo de apoyo —financiero, técnico o estratégico— necesita para avanzar.
Tech Broker: programas que impulsan la transferencia
La jornada incluyó una presentación detallada de los cuatro programas que articula Tech Broker, una iniciativa orientada al intercambio y comercialización de tecnologías desarrolladas en el marco de la ESA. Cada programa responde a una necesidad diferente:
- Technology Brokerage actúa como servicio de emparejamiento tecnológico: conecta a quienes disponen de una tecnología con quienes pueden aplicarla o desarrollarla, sin financiación directa asociada.
- Spark Funding añade financiación al proceso, apoyando desarrollos tecnológicos concretos que necesitan recursos para avanzar hacia el mercado.
- IP for Commercialization está pensado para ayudar a pequeños operadores a proteger su propiedad intelectual. El programa aborda dos fases: primero, la definición de una estrategia de protección; después, la ejecución de las medidas necesarias. Incluye financiación de hasta 10.000 euros para contratar una entidad externa especializada. Para acceder, la tecnología debe haber sido desarrollada bajo un programa ESA, el CDTI u organismo equivalente.
- Prepare 4 Space fue destacado como el programa más relevante para empresas de sectores no espaciales que quieren acceder al mercado espacial. A través de formación, networking y apoyo específico, se elabora una hoja de ruta individual para cada empresa, diseñada de forma conjunta entre el equipo técnico (con la participación de Arribes y la UPM) y la propia compañía, a partir de sus objetivos y capacidades.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que ninguno de los programas Tech Broker contempla el uso de datos espaciales, por lo que startups basadas en datos deben explorar otras vías de financiación o apoyo.
BIC: incubación con financiación y apoyo integral para startups espaciales
El programa BIC (Business Incubation Centre) de la ESA fue presentado como el núcleo del ecosistema de apoyo al emprendimiento espacial en la Comunidad de Madrid. A diferencia de otras iniciativas centradas en la transferencia o el acceso puntual a recursos, BIC ofrece un acompañamiento integral a startups en fases tempranas que trabajan en torno a tres tecnologías principales:
- Telecomunicaciones por satélite
- Navegación por satélite (GNSS)
- Observación de la Tierra
El programa está dirigido a tres tipos de proyectos:
- Startups que usan tecnología espacial para desarrollar soluciones en sectores no espaciales (modelo spin-off).
- Empresas que trabajan con datos espaciales como base de su propuesta de valor.
- Proyectos que desarrollan tecnología propia para el sector espacial (spin-in).
Las startups seleccionadas reciben financiación directa, acceso a infraestructuras del Parque Científico de Madrid, mentoring especializado y conexión con la red internacional de centros BIC de la ESA. Este último punto es clave: pertenecer al ecosistema BIC abre puertas a oportunidades europeas que de otro modo serían difícilmente accesibles para una empresa en etapa temprana.
Phi-Lab: resiliencia climática desde el espacio
Otra de las iniciativas presentadas fue Phi-Lab, liderado por el Instituto de Estudios del Cambio Climático (IEC). Su enfoque se centra en la resiliencia climática, con especial atención a aplicaciones que combinan tecnología espacial con la gestión de riesgos ambientales.
Una particularidad relevante para los emprendedores: aunque Phi-Lab tiene una localización de referencia, es posible solicitarlo en otro país si la temática de la empresa encaja mejor con el ecosistema o las prioridades de esa delegación nacional. En ese caso, se recomienda contar con un socio nativo del país de destino para mejorar las posibilidades de éxito en la solicitud.
Próxima cita: webinar de Enceladus el 15 de junio
El programa Enceladus celebrará un webinar el próximo 15 de junio de 13:00 a 15:00 h, una oportunidad para conocer más sobre sus líneas de apoyo. Se recomienda a startups e investigadores interesados que reserven ya esa fecha en su agenda.
Un ecosistema en expansión
Madrid cuenta con uno de los ecosistemas de innovación espacial más activos de España. La combinación de los programas de la ESA, programas europeos de financiación, centros de investigación de distintas universidades, y espacios de innovación como el Parque Científico de Madrid, crea un entorno único para que startups tecnológicas y proyectos deep tech puedan desarrollarse y escalar.
La jornada de hoy fue un reflejo de esa energía: un espacio donde investigadores, emprendedores e instituciones comparten información, identifican sinergias y construyen juntos el futuro del sector espacial aplicado.
¿Tu proyecto trabaja con tecnología o datos espaciales? Descubre cómo la ESA BIC puede acompañarte en madrimasd.org o contacta con el equipo del PCM.


