Esta mañana el Parque Científico de Madrid ha celebrado la jornada ESA: Tech Broker, BIC & Phi-Lab. Una sesión de trabajo centrada en el desarrollo tecnológico y la comercialización de tecnología para uso espacial y no espacial, con la presentación de los principales programas de apoyo a emprendedores de la Agencia Espacial Europea (ESA).
La jornada reunió a startups, investigadores y responsables de programas de innovación con un objetivo común: acelerar el camino desde la idea tecnológica hasta el mercado comercial. La sesión abordó las oportunidades reales que ofrecen los programas para empresas que estén listas para llevar su tecnología o desarrollo a la etapa de comercialización.
El espacio ya no es sólo para grandes entidades aeronáuticas
La industria espacial ha dejado de ser un territorio reservado a grandes agencias, instituciones científicas o corporaciones aeronáuticas. Hoy las tecnologías desarrolladas para el espacio tienen aplicaciones directas en agricultura de precisión, logística, gestión de emergencias, sostenibilidad urbana, infraestructuras críticas, e incluso, resolución de necesidades del día a día.
En la jornada quedó claro que esta transferencia tecnológica es precisamente el núcleo de los programas de comercialización de la ESA: apoyar a quienes quieren aprovechar ese potencial, partiendo de tecnología aeroespacial para crear soluciones comerciales. Para ello se presentaron en detalle los tres programas principales: Tech Broker, BIC y Phi-Lab.
Tech Broker: para los TRL más altos
El programa Tech Broker, coordinado en España por la incubada del PCM Arribes Enlightenment, está orientado a los TRL más altos (7-9) y contempla cuatro subprogramas:
- Technology Brokerage actúa como servicio de emparejamiento tecnológico: conecta a quienes disponen de una tecnología con quienes pueden aplicarla o desarrollarla, sin financiación directa asociada.
- Spark Funding añade financiación al proceso, apoyando desarrollos tecnológicos concretos que necesitan recursos para avanzar hacia el mercado.
- IP for Commercialization está pensado para ayudar a pequeños operadores a proteger su propiedad intelectual. El programa aborda dos fases: primero, la definición de una estrategia de protección; después, la ejecución de las medidas necesarias. Incluye financiación de hasta 10 000 euros para contratar una entidad externa especializada. Para acceder, la tecnología debe haber sido desarrollada bajo un programa de la ESA, el CDTI u organismos análogos.
- Prepare 4 Space es el programa más relevante para empresas de sectores no espaciales que quieren acceder al mercado espacial. A través de formación, networking y apoyo específico se elabora una hoja de ruta individual para cada empresa, diseñada de forma conjunta entre el equipo técnico -con la participación de Arribes y la UPM- y la propia compañía, a partir de sus objetivos y capacidades.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que ninguno de los programas Tech Broker contempla el uso de datos espaciales, por lo que startups sólo basadas en datos espaciales deben explorar otras vías de financiación o apoyo.
BIC: incubación con financiación y apoyo integral para startups
El programa BIC (Business Incubation Centre) de la ESA fue presentado como el núcleo del ecosistema de apoyo al emprendimiento espacial en la Comunidad de Madrid, que en esta región coordina la Fundación Madri+d desde 2015. A diferencia de otras iniciativas centradas en la transferencia o el acceso puntual a recursos, BIC ofrece un acompañamiento integral a startups en fases tempranas que trabajan en torno a tres tecnologías principales:
- Telecomunicaciones satelitales;
- Navegación por satélite (GNSS);
- Observación de la Tierra.
El programa está dirigido a tres tipos de proyectos:
- Startups que usan tecnología espacial para desarrollar soluciones en sectores no espaciales (spin-off);
- Empresas que trabajan con datos espaciales como base de su propuesta de valor;
- Proyectos que desarrollan tecnología propia para el sector espacial (spin-in).
Las startups seleccionadas reciben financiación directa, acceso a incubación (como en el PCM o el Parque Científico de la Universidad Carlos III de Madrid, entre otros), mentoría especializada y conexión con la red internacional de centros BIC de la ESA. Este último punto es clave: pertenecer al ecosistema BIC abre puertas a oportunidades europeas que de otro modo serían difícilmente accesibles para una empresa en etapa temprana.
Phi-Lab: resiliencia climática desde el espacio
Otro de los programas presentados fue Phi-Lab, que en España está coordinado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE). Su enfoque se centra en la resiliencia climática, con especial atención a aplicaciones que combinan tecnología espacial con la gestión de riesgos ambientales.
Una particularidad relevante para los emprendedores: aunque Phi-Lab tiene una localización de referencia, es posible solicitarlo en otro país si la temática de la empresa encaja mejor con el ecosistema o las prioridades de esa delegación nacional. En ese caso, se recomienda contar con un socio nativo del país de destino para mejorar las posibilidades de éxito en la solicitud.
Próxima cita: webinar de Encélado 15/6
Un ejemplo de programas con aplicaciones multidisciplinares lo constituye la futura misión a Encélado, luna helada de Saturno. Para preparar dicha misión la ESA celebrará un webinar el próximo 15 de junio, una oportunidad para conocer más sobre las posibilidades que ofrece a empresas y grupos de investigación no enfocados en el espacio.
Un ecosistema en expansión
La Comunidad de Madrid cuenta con uno de los ecosistemas de innovación espacial más activos de España. La combinación de los programas de la ESA, programas europeos de I+D+i (Programa Espacial Europeo, Programa Marco Horizonte Europa, etc.), financiación, centros de investigación, universidades y espacios de innovación como el PCM crea un entorno único para que startups tecnológicas y proyectos deep tech puedan desarrollarse y escalar productos en ámbitos espaciales.
La jornada de hoy fue un reflejo de esa energía: un espacio donde investigadores, emprendedores e instituciones comparten información, identifican sinergias y construyen juntos el futuro del sector espacial aplicado.


