
La ciencia es fascinante, innovadora y necesaria. El problema es que, la mayoría de las veces, es difícil de entender. Con esta premisa se realizó ayer en el PCM un taller de infografía científica, centrado en cómo transformar conceptos complejos en mensajes claros, comprensibles y estéticamente atractivos. Heber Longás, infografista científico, impartió la charla a más de 75 asistentes que pudieron aprender e indagar sobre esta materia clave.
Comunicación y estética van de la mano
Heber defendió una idea fundamental durante toda la sesión: la infografía científica no va solo de diseño; va, sobre todo, de comunicación. Porque lo visual no es meramente un sinónimo de decorativo.
Una buena infografía no se limita a “hacer bonito” un contenido científico, sino que lo traduce, lo ordena y lo convierte en una historia que se cuenta y es fácil de seguir. Comunicación y estética van de la mano, y cuando se equilibran bien, la ciencia se vuelve accesible, atractiva y —por qué no— sexy.
No se trata de acumular datos ni de poner ideas sueltas en párrafos visuales, sino de construir un relato con sentido. Para ello, es fundamental identificar primero la idea principal, el centro de lo que se quiere contar, y a partir de ahí ir hacia atrás: entender qué información previa necesita el lector para llegar a comprender ese mensaje clave. El ejercicio consiste en quedarse con lo esencial y eliminar todo lo que no aporte.
El papel crucial del lenguaje
No se comunica igual en una infografía para redes sociales que en un póster científico, una nota de prensa o una presentación. Adaptar el tono, el nivel de detalle y el formato al canal es parte del trabajo comunicativo y determina en gran medida el impacto del mensaje.
Durante el taller se abordaron los múltiples usos de la infografía científica, desde:
- noticias y notas de prensa,
- páginas web,
- redes sociales,
- pósteres científicos,
- presentaciones,
- folletos divulgativos,
- artículos especializados,
- hasta animaciones y otros formatos digitales.
El color como herramienta narrativa
El color no es un elemento accesorio: guía la lectura, jerarquiza la información y ayuda a comprender mejor el mensaje cuando se utiliza de forma estratégica.
El taller dejó claro que comunicar ciencia no es simplificar en exceso, sino hacerla comprensible sin perder su esencia. Y en ese camino, la infografía se consolida como una aliada clave para conectar la investigación con la sociedad.
Este taller hace parte de las iniciativas organizadas por el PCM que pretenden apoyar a las empresas incubadas, los centros de investigación aledaños y nuestros clientes.
Para información adicional sobre la jornada, otros eventos o los servicios del PCM contáctanos en comunicacion@fpcm.es.


